En muchos negocios se volvió una práctica común: antes de emitir una factura electrónica, se solicita al cliente la Constancia de Situación Fiscal. Sin embargo, esta medida, que suele aplicarse “por precaución”, puede generar multas importantes para emprendedores, comercios y prestadores de servicios.
El Servicio de Administración Tributaria (SAT) aclaró que no es obligatorio pedir la constancia para emitir un Comprobante Fiscal Digital por Internet (CFDI). Aun así, la autoridad detectó que múltiples empresas continúan exigiéndola, lo que ya se considera una práctica indebida.
¿Cuál es el riesgo real para un negocio?
El impacto no es menor. De acuerdo con el artículo 83, fracción IX, del Código Fiscal de la Federación, exigir documentos no requeridos para la emisión de una factura puede derivar en multas que van de 21 mil 420 a 122 mil 440 pesos.
Para un emprendimiento o una pequeña empresa, este tipo de sanción representa un golpe directo a la liquidez, además de posibles revisiones adicionales por parte de la autoridad fiscal.

Entonces, ¿qué sí se puede pedir para facturar?
Para emitir una factura electrónica, el SAT establece que basta con contar con los datos fiscales correctos del cliente, como:
- Nombre o razón social
- RFC
- Régimen fiscal
- Código postal del domicilio fiscal
- Uso del CFDI
La Constancia de Situación Fiscal es solo un documento informativo que el contribuyente puede usar para consultar o compartir sus datos, pero no es un requisito obligatorio para facturar.
¿Por qué muchos negocios la siguen solicitando?
En la práctica, algunos comercios la piden para evitar errores en la facturación o devoluciones del CFDI. No obstante, el SAT aclara que: la responsabilidad del negocio es capturar correctamente los datos, no condicionar la emisión de la factura a un documento que la ley no exige.
Para emprendedores, esto implica ajustar procesos internos y capacitar al personal, especialmente en puntos de venta y áreas administrativas.

Lo que conviene hacer en tu negocio
Hazlo sencillo para tus clientes. La recomendación es simplificar el proceso de facturación:
- Solicitar únicamente los datos fiscales necesarios.
- Verificarlos en el momento de la emisión.
- Usar sistemas de facturación actualizados.
- Informar al cliente de forma clara y sin fricciones.
Cumple correctamente con las reglas para evitar multas, mejora la experiencia del cliente y reduce riesgos innecesarios. Mantente pendiente de la información fiscal, como una ventaja operativa que también protege el negocio.