OpenAI lanza ChatGPT Health, centrado en información médica

Vista de perfil de un robot humanoide. De fondo se ven médicos en un quirófano.
Más de 230 millones de personas en el mundo consultan semanalmente a ChatGPT sobre salud, según la propia compañía.

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Open AI presentó ChatGPT Health, una nueva experiencia dentro de ChatGPT diseñada para concentrar información sanitaria personal, mejorar la privacidad de las consultas de salud y ofrecer respuestas contextualizadas, sin emitir diagnósticos ni sustituir a los profesionales médicos. 

La herramienta surge ante el uso masivo de la IA en temas de bienestar: más de 230 millones de personas en el mundo consultan semanalmente a ChatGPT sobre salud, según la propia compañía.

Espacio independiente y seguro

ChatGPT Health tiene, como principal novedad, la creación de un espacio independiente y aislado del resto de conversaciones. Este entorno cuenta con memoria propia, cifrado reforzado y reglas específicas de uso. 

Las interacciones y datos vinculados a salud no se mezclan con otros chats ni se utilizan para entrenar los modelos generales de OpenAI, una medida pensada para reducir riesgos en un ámbito especialmente sensible.

En términos prácticos, ChatGPT Health permite integrar historiales clínicos electrónicos, aplicaciones de bienestar y archivos médicos personales. 

Con ello, el sistema puede resumir resultados de laboratorio, ayudar a preparar preguntas para una consulta médica o contextualizar información sobre sueño, ejercicio y nutrición a partir de datos reales del usuario, y no de supuestos generales. 

Muestra de la nueva opción Health, dentro de la plataforma de ChatGPT.

Límites éticos y regulatorios

OpenAI subraya de forma explícita que la herramienta no realiza diagnósticos ni recomienda tratamientos, por lo que tiene un límite ético y regulatorio claro.

El valor diferencial del servicio está en su capacidad de integración de datos dispersos. En Estados Unidos, los usuarios mayores de 18 años pueden conectar su historial médico electrónico mediante una alianza con b.well, una red de interoperabilidad sanitaria. 

Además, se incluyen integraciones con aplicaciones de uso cotidiano como Apple Health, MyFitnessPal, Peloton, Weight Watchers o AllTrails, con el objetivo de ofrecer una visión más continua del estado de salud y los hábitos diarios.

Mayor privacidad

En materia de privacidad, OpenAI afirma que los datos están cifrados tanto en tránsito como en reposo, y que los usuarios pueden eliminar memorias y conversaciones en cualquier momento. 

También se han incorporado controles adicionales, como autenticación multifactor. Aun así, la empresa reconoce que persiste el debate sobre el manejo de información médica en plataformas tecnológicas, especialmente ante la posibilidad de requerimientos legales en ciertos contextos.

Vista del registro en lista de espera que proporciona Open AI, para poder usar ChatGPT Health.

Desarrollo respaldado por profesionales

OpenAI asegura haber trabajado durante más de dos años con más de 260 profesionales sanitarios de 60 países, quienes revisaron cientos de miles de respuestas. 

Este trabajo dio lugar a HealthBench, un marco de evaluación con criterios clínicos reales que mide la exactitud, la claridad, la prudencia y la capacidad de derivar al usuario a un profesional cuando es necesario.

Desde una perspectiva estratégica, ChatGPT Health forma parte de la verticalización de ChatGPT hacia experiencias especializadas donde el contexto y la confianza son críticos. 

OpenAI se posiciona como un intermediario informativo que ayuda a navegar un sistema de salud fragmentado, no como un proveedor sanitario.

Lanzamiento limitado y progresivo

El lanzamiento inicial es limitado y progresivo. El acceso se gestiona mediante lista de espera, algunas funciones están restringidas a Estados Unidos y la disponibilidad comienza en web e iOS, con Android previsto más adelante. 

ChatGPT Health formaliza un uso de la IA que ya era común, pero hasta ahora poco estructurado. Su adopción y evolución dependerán de cómo usuarios y profesionales logren integrar este apoyo informativo en la práctica real de la atención sanitaria, sin confundir orientación contextual con criterio clínico.