Desde el primer día de 2026, el gobierno de la Ciudad de México dio inicio a un nuevo esquema de separación de residuos y eso, además de traer el tema de nuevo a la agenda, genera dudas e inquietudes que aclararemos en el siguiente post.
Y es que más que ser una tendencia, la gestión de residuos es una responsabilidad de todos y de la que nos hacemos conscientes al entender que cada desecho mal manejado tiene un impacto directo y tangible en nuestro entorno.
Un poco de contexto…
Se calcula que en la Ciudad de México se generan entre 12,000 y 13,000 toneladas de residuos diariamente, lo que da un estimado de 1.4 kilogramos por habitante.
Aunque para muchas personas el inconveniente desaparece cada vez que el camión recolector se aleja de su domicilio, para la ciudad y el planeta en general, es un problema de contaminación que cada vez se agrava más.
Si bien la capital del país es una de las pocas entidades donde, desde 2017, existe una reglamentación específica para un manejo responsable de residuos, hasta finales de 2025 solo el 15% de los desechos se separaba correctamente.
Pero, ¿por qué seguimos mezclando todo?
Excusas hay muchas, desde la falta de sistemas de separación adecuados, hasta la creencia de que “de nada sirve, porque al final los recolectores lo juntan todo”. Sin embargo, al no separar los residuos perdemos la oportunidad darle una nueva vida a aquellos que aún podrían ser aprovechados para minimizar nuestro impacto ambiental.
¿Qué es la separación de basura?
Es el proceso de clasificar y agrupar cuidadosamente los materiales desechados según sus características físicas, químicas y biológicas.

Separación desde la fuente
Este concepto se refiere a que la clasificación debe ocurrir donde se genera el residuo (tu casa, oficina o escuela, restaurantes, etcétera). Si la separación no ocurre en el origen, las probabilidades de que un material se contamine y se convierta en basura aumentan en un 80%.
Para comprender mejor el tema, es necesario definir algunos conceptos que nos ayudan a ser más conscientes del proceso:
- Residuo: es todo material que ya no usamos para su función original, pero que aún tiene valor, ya que se puede reutilizar, reciclar o transformar (desde una botella PET, hasta una cáscara de naranja).
- Desecho o basura: son los materiales que ya no tienen ninguna posibilidad de aprovechamiento, como los residuos que se mezclaron y contaminaron y que solo pueden ir al relleno sanitario.
- Reciclaje: es un proceso industrial donde los residuos se someten a un tratamiento especializado para convertirse en materia prima nueva, con la que se puedan fabricar nuevos productos.
- Reutilización: es darle una segunda vida a un objeto, sin cambiar su estructura básica. Por ejemplo, usar un frasco de mermelada ya vacío para guardar especias o una lata de galletas para hilos y botones.
Cuando conocemos estos conceptos, nos damos cuenta de que nosotros hacemos la diferencia entre generar desechos o residuos aprovechables.

¿Cuál es la importancia y los beneficios de separar la basura?
Las decisiones que tomamos, relacionadas con la generación de basura, crean efectos en cadena que benefician al planeta, a nuestra comunidad, incluso a nuestra identidad profesional y la imagen de las marcas. Por ejemplo:
Impacto ambiental y social
1. Ayudamos a disminuir toneladas de gas metano que se liberan a la atmósfera, que son generados por la descomposición de materia en descomposición ya en los rellenos sanitarios.
2. Evitamos la contaminación de los mantos de agua por los lixiviados, que son líquidos tóxicos, con metales pesados, materia orgánica y otros químicos provenientes de la basura.
3. Reducimos riesgos sanitarios, al evitar que los desechos contaminantes se mezclen con otros materiales o que sean manipulados por las personas.
4. Facilitamos la labor de los servidores públicos de limpia y voluntarios que trabajan en la recuperación de materiales. Su trabajo se hace más digno.
5. Prevenimos inundaciones, al evitar que la basura termine en las alcantarillas y que estas colapsen en temporadas de lluvias.
Beneficios para marcas comerciales y personales
1. Permite proyectar una imagen de compromiso con el entorno y el medio ambiente: que es uno de los factores que los consumidores actuales más valora para calificar una marca.
2. Facilita la gestión, reduce los costos de recolección y evita sanciones, al disminuir la cantidad de desechos y al contribuir en la recuperación de materiales reciclables.
3. Permite obtener certificaciones ambientales que suman valor y buena reputación a la marca o empresa.
4. Suma autoridad ética, credibilidad, coherencia, actitud de compromiso y responsabilidad social a las marcas personales.
¿Cómo separar la basura correctamente?
En la Ciudad de México, el sistema se basa en cuatro categorías principales (que pueden ser aplicadas en cualquier otro lugar). Cada una de ellas tiene un color asignado para facilitar su identificación visual:
1. Orgánicos (color verde)
Son los residuos de origen natural y son valiosos porque con ellos se puede generar composta para los parques y suelos de conservación en la ciudad.
En el contenedor de color verde van:
- Restos de frutas y verduras
- Cáscaras de huevo
- Restos de café y té (incluyendo filtros de papel)
- Servilletas con restos de comida
- Huesos (de pollo, por ejemplo)
- Restos de jardinería (hojas y flores)
- Sobras de comida
Días de recolección: martes, jueves y sábado
2. Inorgánicos reciclables (color naranja)
Son materiales que pueden llevarse a una planta recicladora y transformarse en nuevos productos, siempre y cuando se entreguen limpios y secos.
En el contenedor naranja se deposita
- Papel,
- Cartón
- Vidrio
- Metales (latas de aluminio y acero)
- Plásticos (PET, botes de detergente, suavizante)
- Envases multicapa (Tetra Pak)
- Ropa vieja que puede ser aprovechada
Se recomienda aplastar los envases y latas para ahorrar espacio en el camión y facilitar su manejo a los recolectores.
Días de recolección: lunes, miércoles, viernes y domingo.
3. Inorgánicos no reciclables (color naranja)
A esta categoría pertenecen todos los desechos que ya no se pueden aprovechar, debido a su uso o composición, por lo que deben enviarse a rellenos sanitarios.
Ejemplos comunes son:
- Papel higiénico
- Toallas sanitarias
- Tampones
- Pañales
- Toallitas húmedas
- Curitas
- Bolígrafos
- Colillas de cigarro
- Cerámica
- Chicles
- Plástico y cartones con grasa o comida
- Preservativos
- Bolsas de frituras (metalizadas)
- Calzado
- Residuos de limpieza (polvo al barrer)
Esta es la bolsa que más debemos tratar de reducir, disminuyendo el consumo de productos con empaques o de un solo uso.
Días de recolección: lunes, miércoles, viernes y domingo.
4. Manejo especial y voluminoso (color café / marrón)
Estos son objetos que no deben mezclarse con otros materiales (mucho menos dejarse en la banqueta) por su gran tamaño o porque tienen componentes peligrosos, por ejemplo:
- Jeringas
- Medicamentos
- Muebles viejos
- Colchones
- Pantallas
- Luminarias
- Electrodomésticos (licuadoras, hornos de microondas, etc.)
- Componentes electrónicos (celulares, cables, baterías, etc.)
- Neumáticos
Días de recolección: Domingos

¿Qué hacer con los residuos de manejo especial?
Los objetos voluminosos, como muebles y colchones, serán recolectados el día domingo, de acuerdo con la nueva normativa de gestión de residuos.
En el caso de las jeringas, lancetas o plumas de insulina, deben almacenarse en envases rojos especiales para Residuos Peligrosos Biológico-Infecciosos (RPBI), hasta que se llene a dos terceras partes de su capacidad. Entonces deben sellarse.
De no conseguir los contenedores, las autoridades recomiendan colocarlas en envases rígidos resistentes a pinchazos (No de PET), debidamente identificados.
Puedes entregarlas:
- Al camión recolector el día domingo, con etiqueta visible y comunicando claramente su contenido.
- En centros de salud y hospitales, pidiendo asesoría para hacerlos llegar al contenedor RPBI correspondiente.
- Farmacias especializadas con centros de acopio o contenedores especiales para jeringas.
- Puntos de acopio gestionados por la Secretaría del Medio Ambiente de la CDMX (SEDEMA).
- En campañas organizadas por la Asociación Mexicana de Diabetes.
Por su parte, los medicamentos caducados deben entregarse en centros de salud, hospitales o farmacias con contenedores oficiales de SINGREM (Sistema Nacional de Gestión de Residuos de Envases y medicamentos A.C.).
Para los de tipo electrónico y eléctrico, la Secretaría del Medio Ambiente de la Ciudad de México tiene jornadas de acopio en puntos específicos. También implementó un punto permanente de Reciclatrón en la Alameda Norte, abierto de 9 a 15 h, de lunes a domingo.
Errores comunes al separar los residuos
Muchos errores están relacionados con la falta de conocimiento y descuidos, como los que enlistamos a continuación:
- Entregar envases sucios: contaminan los otros materiales e impide que puedan reciclarse correctamente (por ejemplo, tirar un bote de yogurt aún con producto).
- El efecto “deseo” (wish-cycling): poner en el contenedor de reciclables los materiales de los que no tenemos claro su destino, con la “esperanza” de que alguien más sepa qué hacer con ellos.
- Ignorar los residuos de manejo especial: colocar pilas, focos ahorradores o medicinas caducas en el bote de los inorgánicos no reciclables, con el fin de evitarse la molestia de entregarlos en centros de acopio especializados.
- Olvidar los días de recolección y sacar los residuos en el día incorrecto: recuerda el siguiente calendario:
- Martes, jueves y sábado: Residuos Orgánicos (contenedor verde).
- Lunes, miércoles, viernes y domingo: Residuos Inorgánicos.
- Reciclables (contenedor gris)
- No Reciclables (contenedor naranja): Papel higiénico, pañales, toallas sanitarias, colillas de cigarro y residuos sanitarios.
- Domingo: Residuos de manejo especial y voluminoso (contenedor café).
Lo más recomendable en cualquiera de los casos anteriores es informarse e investigar la categoría de cada uno para evitar contaminar los demás materiales.

Consejos para integrar la separación en tu rutina
De igual forma que otros hábitos, para poder integrar el manejo responsable de residuos, debemos crear un sistema que sea obvio, fácil y atractivo. Aquí algunas recomendaciones:
1. Ten a la mano contenedores asignados, por ejemplo:
- El bote de residuos orgánicos en la cocina, que es donde se producen en mayor cantidad.
- Un contenedor más amplio en el patio de servicio para los inorgánicos reciclables.
2. Coloca los envases en la tarja de los trastes sucios para un enjuague rápido y que se escurran bien, antes de ponerlos en el contenedor correspondiente.
3. Ten un pequeño recipiente para las pilas, que a su vez puede estar en una caja de “varios”, de manejo especial. Ahí mismo puedes depositar cables u otros componentes electrónicos que se vayan dañando. Ponte como límite la caja llena para llevarlos a un centro de acopio.
4. Descarga apps y sigue cuentas oficiales para estar pendientes de las jornadas de reciclaje o mercados de trueque cerca de tu colonia.
5. Ubica plantas de reciclaje, centros de acopio o personas recolectoras de reciclables en tu zona, así podrás hacer entrega de los materiales directamente, si así lo prefieres.
¿Cómo motivar a tu familia o equipo de trabajo para colaborar?
Si quieres liderar una gestión más responsable de residuos en tu entorno, ya estás dando un buen primer paso que es informarte y poner el ejemplo. También puedes apoyarte en:
- Educar: comunica tu iniciativa y coloca material visual para divulgar las diferentes categorías de residuos.
- Coloca etiquetas: en los contenedores destinados a cada tipo de residuos. Puedes agregar un listado con ejemplos de materiales que ahí se depositan.
- Involucra a tus hijos, compañeros o colaboradores en actividades relacionadas, como visitar plantas de reciclaje, acudir a ferias temáticas o charlas divulgativas. Servirá para reforzar la concientización sobre el tema.
- Asigna responsabilidades: tus hijos, compañeros o tú mismo pueden asumir el rol de capitán de residuos, que es el responsable de vigilar que cada contenedor tenga los materiales correspondientes y en las condiciones necesarias.
- Celebren los logros: Implementen indicadores de “consumidores responsables” y celebren cuando empiecen a disminuir la cantidad de residuos no reciclables que hayan generado.
Preguntas frecuentes sobre la separación de residuos
Estas son las dudas más comunes que surgen sobre la gestión correcta de los residuos:
¿Dónde depositar las heces de los perros?
Lo ideal es desecharlas directamente en el inodoro (sin bolsa).
También puedes contactar a empresas especializadas en recolectar heces de mascotas a domicilio, para transformarlas en composta para jardines. Algunos ejemplos son:
¿En qué contenedor va la arena de gato ya usada?
De acuerdo con al SEDEMA, cuando es arena convencional, esta se deposita con los inorgánicos no reciclables; cuando es arena orgánica puede ir con los residuos orgánicos.
¿Cómo gestionar la separación en condominios donde no hay contenedores diferenciados?
Las autoridades recomiendan realizar la correcta separación en casa y resguardar los desechos ahí, para entregarlos directamente al camión recolector en el día correspondiente.
El aceite de cocina usado, ¿dónde se deposita?
Lo correcto es colocarlo en recipientes con tapa, una vez frío y filtrado. Además, colocarle una etiqueta con el nombre “aceite de cocina usado” antes de entregarlo al camión.
También puedes entregarlo en el Mercado de Trueque itinerante, organizado por la SEDEMA, de forma mensual en varios puntos de la Ciudad.
De forma permanente, hay centros de acopio de este material en diversos puntos de la ciudad,
como la Planta de Biodiesel en la Central de Abasto, ubicada detrás de las oficinas administrativas, que opera de lunes a viernes de 10:00 a 13:00 horas.
Puedes consultar más puntos de acopio de aceite de cocina, como automotriz, dando clic en este link.
¿Existen sanciones por no separar correctamente los residuos?
No existen sanciones por no separar correctamente los residuos. Sin embargo, los camiones recolectores se pueden negar a llevarse los materiales que no están debidamente separados, con el objetivo de incentivar la responsabilidad de todos.
¿Qué hago si mi municipio o alcaldía no recoge los residuos por separado?
Usa canales de comunicación oficiales para denunciar esta problemática y buscar que las autoridades puedan ofrecer soluciones.
Mientras esto sucede, puedes reunir los materiales reciclables y llevarlos personalmente a centros de acopio, públicos o privados, donde reciben papel, cartón, PET, aluminio y otros materiales que pueden ser aprovechados.
¿Cómo reducir la generación de basura desde la raíz?
Puedes aplicar la regla de las “3R”:
- Rechaza: Di no al consumo de empaques u objetos de un solo uso, como bolsas de plástico innecesarias o envases desechables. Puedes usar recipientes y bolsas reutilizables.
- Reutiliza los contenedores, cajas y otros objetos para darles una segunda vida, antes de desecharlos.
- Recicla: busca la forma de conservar en buen estado los materiales reciclables para que puedan ser procesados y recuperados.
En resumen…
Como vimos en el artículo, todos podemos contribuir a disminuir la cantidad de basura que se genera en la ciudad y en el país. Cada vez que decidimos poner un tipo de residuo en un lugar específico para que pueda ser aprovechado, disminuimos el impacto ambiental.
Además de tener un espacio más limpio y organizado, hay otros beneficios, como la satisfacción de saber que tu marca personal o comercial es coherente con el futuro que queremos construir.
¡Comparte esta guía con tus vecinos o compañeros de oficina y conviértete en el motor de cambio de tu entorno o colonia!
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